sábado, 13 de junio de 2009

José Carlos Coronel -Otro salvaje anónimo-


De José Carlos conocí hace unos años los versos que siguen a continuación (por regalo de un entrañable amigo argentino) y que me maravillaron por su contundencia, quise hacer una reseña del poeta y el hombre revolucionario pero la falta de información acerca de ciertos poetas en la red es sospechosísima por escasa e incompleta, los datos que encontré fueron los siguientes: nació en Tucumán (Argentina) en 1944 y murió en septiembre de 1975. Acusado de pertenecer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (F.A.R.) es condenado a cinco años y seis meses de prisión y amnistiado el 25 de mayo de 1973. Dos años más tarde es muerto en combate como integrante de Montoneros en un enfrentamiento con el ejército argentino. Publicó un único libro “Gestos y algo más.” Si alguien conoce más información o poemas de este hombre ruego los haga llegar a “Letras Salvajes”

MONÓLOGO DEL BUEN CIEGO

Tu dolor es tuyo y puedes flagelarte con él si lo prefieres
tiembla si te abruma el horror contemporáneo
reniega de las paredes que reducen los espacios
finge adaptarte si ya no puedes más y odia
pero no te rindas

también -¿recuerdas?- existen otras cosas
el amor por ejemplo de una mano inesperada sobre el hombro
el tiempo que tarda nueve meses en madurar naranjas
la cerveza lenta generando los planes increíbles
en las tardes
y todos esos días

no no recuerdas nada y gritas tanto que aturdes
no me digas que hay ciertas sombras
no las veo
que existe el odio el resentimiento
la salvaje y brutal batalla
que nada quedará para mis manos
y diques y barricas de pena y hambre
en las veredas

no me digas nada pues nada veo
y sueño tanto de ese modo.

TOTALMENTE INCOMUNICADO

Totalmente incomunicado
la frase procesal se retuerce y avanza
como un gusano helado por mis huesos.
Tiemblo. Es el silencio.
La oscuridad.
El frío.
Las manos contra la pared las piernas bien abiertas
quiénes son sus compañeros dice una voz y los golpes
suenan en mi espalda como las tormentas
calientes del verano de Tucumán.
La sangre en los labios las calles inundadas
los barquitos de papel el jadeo entrecortado
(las risas de los torturadores me bañan
en un aceite grueso y asfixiante)

Totalmente incomunicado
se repiten unos a otros los soldados
que me guardan
sus ojos negros a veces inocentes
se clavan en mí con curiosidad
me apuntan con sus armas si me muevo
pero les hablo y se acercan a mí
y comprueban que somos idénticos
pero se hace otra vez la noche
y vienen a buscarme. ¿Tienes frío?
Preguntan y me desnudan a tirones.
El frío. Tiemblo. El frío atroz y amarillo
de sentirme impotente en un presente
constante y opresivo.
Este momento. Este golpe. Este sacudón
la pregunta lanzada como un ácido
sobre la piel
ellos y yo el aullido y el cuerpo
retorcido de dolor y asco

Totalmente incomunicado
¿de quién? ¿de vos? ¿de mis hermanos
oprimidos? Ilusos pequeños hombrecitos
juegan a que no saben nada de su muerte
como si mis muertos no vinieran
a darme aliento entre golpe y golpe
como si no escucharan los pasos decididos
de mis compañeros cuando el estallido blanco
de mi cerebro electrificado
y me alzan entre dos y me dejan

Totalmente incomunicado
¿de quién? ¿de Dios?
¿de la victoria inevitable?
Pobres hombrecitos temblorosos.
Hemos decidido anunciarles
que la obscena liturgia que practican
es estéril y también suicida
pues el tiempo vendrá como la lluvia
con el estallido verde de los límites finales.


4 comentarios:

M.G.B dijo...

Gracias por subir estos poemas, aunque usted no lo crea los escribió el mejor amigo de mi padre.
Saludos

M.G.B dijo...

le dejo un enlace con mas datos del poeta: http://www.eldiario24.com/nota.php?id=207216

Poeta Salvaje dijo...

M.G.B. Muchas gracias por la nota, no había tenido oportunidad de agradecer tu gesto, pero decirte que lo aprecio, recibe un saludo.

María dijo...

Hola! soy la hija de José Carlos y simplemente te quería dar las gracias por publicar sus poemas que es una manera de volver a darle voz..
Un abrazo